،، 𝒉𝐚𝐲𝐞𝐬.
509 posts

،، 𝒉𝐚𝐲𝐞𝐬.
@BLINDH0PING
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀𝐢t's⠀⠀the⠀⠀same⠀⠀d͟a͟m͟n͟⠀⠀thing ⠀⠀that⠀⠀⠀made⠀⠀⠀my⠀⠀⠀𝒽eart⠀⠀⠀surrender ⠀.

⠀ “ ¿y qué planeas hacer con el resto?”

Sé cómo luce tu brazo. Créeme.

Por favor, que no se mude a Canadá. ¿Dónde encontraría a otro como él? Cuando se percató de que se trataba de Hayes, descendió por las escaleras y se encontró con su padre teniendo dificultades al abrir la puerta. “¡Dame un segundo!” Apartó al rubio para quitar los seguros y >

“¿Huh?” El sonido la distrajo de su sección musical. Se levantó para abrir la ventana, de golpe, lo cual fue una terrible idea porque una de las piedritas le golpeó en la cara. Gritó, no muy fuerte, pero sí era el sonido agudo de una quejido, y eso logró despertar a su padre.

⠀ “ ¿por qué está tu ropa sucia en mi casa, @BLINDH0PING?”

Sólo sonríe frente a la pantalla al leer eso. Duda mucho que si esté afuera de su casa.

﹫ 𝖼𝖺𝗌𝗌𝖺𝗇𝖽𝗋𝖺_𝗁𝖺𝗋𝗍 : Come see me and and I’ll show you my questionable piano skills firsthandmoment!

Esa sonrisa ha provocado el paro de su corazón por un milisegundo. Oh, he’s so adorable. “¿Podrías. . .? ¿podrías no dejarte crecer el bigote? Tú número de admiradoras también crecerían, no quiero que nadie me quite el puesto de tu fan número uno.” Y apenas brotan de sus >

⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀ ﹫ 𝖼𝖺𝗌𝗌𝖺𝗇𝖽𝗋𝖺_𝗁𝖺𝗋𝗍 ᴠɪᴀ ɪɴsᴛᴀɢʀᴀᴍ : playing a piano for the first time in years! ⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀

Para su fortuna, Hayes parece demasiado concentrado en el juego para ver la expresión de la reportera, la cual muestra poco entusiasmo con la idea. Aun así, el silencio prolongado puede que la delate. “Estás bromeando, ¿verdad?”

“Tenía unos correos pendientes por enviar, y ahora soy libre, ¡hooray!” Se acomoda en el sofá a su lado, sus brazos rodeándolo. “Hayes, ¿por qué Mario conduce un auto?” Inquiere, su entrecejo ligeramente fruncido y sus orbes atentos mirándolo jugar.

Le da dos toquecitos en el hombro @BLINDH0PING, mientras se pone de puntillas con la esperanza de lograr ver su accionar sobre ese mismo hombro.

Llevaba un rato nerviosa; sus ojos buscando a Hayes sólo para evadir su mirada cada vez que se encontrara con él mirándole, o, en el mejor de los casos, le sonreía nerviosa. Fue hasta que tuvo un momento a solas con él en la cafetería que /quizás/ gritó: “¡¿Quieres ir a una >

Estaba a nada de quedarse dormida hasta que. . . “¿Mhm?” Desdobla el avión y el rubor no tarda en extenderse por todo su rostro; sonríe y emite un grito ahogado de emoción. Gira su cabeza hacia todas las direcciones posibles hasta que lo encuentra. “¡Ve a casa! !Es muy tarde!” >


