José Mario@JoseMarioMX
“Cuesta mucho educar a un niño, pero cuesta mucho más no hacerlo”, decía Don Jesús Reyes Heroles cuando estaba al frente de la @SEP_mx. Y lo decía un hombre que entendía algo fundamental: la educación no era un programa de gobierno, era el cimiento de la República. Reyes Heroles sabía que un país que abandona sus escuelas termina abandonando también su democracia, su justicia y su futuro.
Hoy esa frase retumba más fuerte que nunca en México. Mientras millones de niños tienen problemas graves de comprensión lectora y matemáticas, seguimos discutiendo la educación con visión política, burocrática y electoral. Escuelas sin condiciones dignas, maestros rebasados, abandono escolar, desaparición de mecanismos de evaluación y una generación entera creciendo en medio de pantallas, violencia y desigualdad. El costo ya lo estamos pagando.
Porque cuando un niño no aprende, no pierde sólo él. Perdemos todos. Perdemos ciudadanía, pensamiento crítico, movilidad social y capacidad de construir un país menos violento y más libre. Lo entendió Reyes Heroles hace décadas. Lo dramático es que México, en 2026, parece haberlo olvidado.