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Quiere prohibir las universidades privadas, pero él y su hija han estudiado en una privada. Quiere prohibir los viajes cortos en avión, pero él solo viaja en Falcon. Quiere que solo uses el transporte público, pero él solo se mueve en coche oficial. Pedro Sánchez el Coherente.





And so the Hispano-Goths were created



Los visigodos (I). Origen y naturaleza: ¿Los eyaculadores? A mediados del siglo VI, un funcionario de origen godo al servicio de Constantinopla, Jordanes, escribió que su pueblo había salido de una isla del norte, Scandza, en tres naves bajo el rey Berig, rumbo al mar Negro. Es una escena muy conocida que se repite en mil divulgaciones, pero merece la pena saber cuál es su origen y sí realmente cuadra con la realidad o en qué medida, pues es un relato escrito casi cinco siglos después de los primeros godos históricos y con una finalidad política muy concreta. La 'Getica', resumen de una historia goda perdida de Casiodoro, mezcla materiales legendarios y, escrita mientras Justiniano arrasaba la Italia de los ostrogodos, sirve a la dinastía de Teodorico más que a la verdad. Los topónimos que se esgrimían como prueba, Gotland o las Götaland suecas, hoy están puestos en duda, pues el parecido de los nombres no demuestra ninguna migración, lo mismo puede explicarse por contacto y comercio. El nombre mismo da para discusión. Las raíces 'gut-' y 'gaut-' que hay detrás de godos, gautas y gutas vienen de un verbo germánico, 'geutan' ("verter, derramar"), relacionado cambien con los apellidos Gautier y Gutiérrez, y la lectura más aceptada las traduce como "los hombres", a partir de una imagen muy física, la de "los que vierten su semen", los viriles que perpetúan el linaje, o los victoriosos que lo perpetúan sobre otros. Hay quien lo enlaza con el dios Gaut, sobrenombre de Odín y antepasado que derrama la semilla del pueblo. El significado sigue sin fijarse, pero apunta a una proclama de virilidad y linajes. La arqueología sí dibuja un rastro material coherente. En el bajo Vístula, en la actual Polonia, surgió a mediados del siglo I la cultura de Wielbark, que en dos siglos se desplazó hacia el sureste hasta fundirse en la enorme cultura de Cherniajov, entre el Danubio y el Don. Este rastro encaja con una gran migración, y por eso la defiende Peter Heather. Pero una cultura arqueológica no es un pueblo, equipararlas fue el método de Kossinna, que ligó cacharros y tumbas a razas y fronteras y que el nacionalismo alemán exprimió después. El concepto que cambió el modo de mirar a los bárbaros es la etnogénesis: la formación de un pueblo como proceso abierto. Lo formuló Wenskus y lo desarrolló Herwig Wolfram: un pueblo bárbaro era una agrupación mestiza cohesionada en torno a una estirpe noble y a un núcleo de tradiciones, al que cualquiera podía sumarse sin compartir sangre. Básicamente, ser godo dependía de unos signos, las armas, la lengua, la lealtad a un rey, que se adoptaban y se cambiaban. Godo, en suma, se era por afiliación cultural y política. El debate sigue vivo y más vale no cerrarlo en falso. La escuela de Viena admite un núcleo migratorio real venido del norte. Enfrente, los deconstruccionistas, con Goffart y Kulikowski a la cabeza, sostienen que la identidad goda se forjó en la frontera del Danubio, en el roce con Roma, y que el viaje desde Escandinavia es casi un invento de Jordanes. Heather, en medio, defiende que migración hubo y que la identidad fue más estable. Hoy pesa más la de la identidad construida, pero a quien le diga que el asunto está zanjado le venden una certeza que no existe. La genética, que muchos esperan como árbitro, no cierra tanto como cabría esperar. El estudio de Olalde en 'Science' halló en dos godos del siglo VI cerca de Gerona un perfil desplazado hacia Centroeuropa, pero apenas en un cuarto de su ascendencia, el resto era hispano local. Bajo el nombre "godo" cabía gente de sangres diversas, y esa identidad se adquiría por cultura y por lealtad. Por eso lo que cruzó el Danubio en el invierno del 376, empujado por los hunos, poco tenía que ver en muchos aspectos con el pueblo intacto que zarpó de Scandza. A la orilla llegó una confederación armada y mestiza, forjada en la marcha y en el trato con Roma. Bibliografía en los comentarios:





Los argentinos somos más parecidos a los italianos que a los españoles. Confirman?














