Sabitlenmiş Tweet
Corrococos
7.6K posts

Corrococos
@Corrococos
El corrococos, un pequeño y blanquecino Jaenícola, vio que iba en pelotas ¡No podía ser, desde ahora iría con ropa, se pondría una camiseta, con mangas y todo!
Eskifjörður, Islandia Katılım Eylül 2012
4.2K Takip Edilen3.4K Takipçiler
Corrococos retweetledi
Corrococos retweetledi

1492, el año en que el mundo se reconoció a sí mismo
Neil deGrasse Tyson, uno de los divulgadores científicos más influyentes de Estados Unidos, afirmó en una entrevista que la llegada de Cristóbal Colón a América fue el hecho más significativo que haya ocurrido en nuestra especie.
No hablaba desde la épica ni desde la moral, sino desde la biología.
Explicaba que durante más de diez mil años, la humanidad había permanecido dividida en dos ramas, la que permaneció en Eurasia y África, y la que cruzó el estrecho de Bering hacia un continente aislado.
Cuando el hielo se derritió y los océanos subieron, aquel vínculo se rompió y el planeta quedó dividido.
En 1492, al atravesar el Atlántico, Colón no descubrió un nuevo mundo, lo reconectó uno solo. Aquel viaje fue el momento en que el hombre volvió a encontrarse consigo mismo, cuando los océanos dejaron de separar y comenzaron a unir.
Esa perspectiva científica ilumina lo que la historia muchas veces ha ensombrecido con culpa o leyenda.
Lo ocurrido el 12 de octubre de 1492 no fue una invasión bárbara ni una aventura romántica, sino el inicio de la primera globalización real.
España no llegó a América como una compañía comercial, sino como una monarquía católica universalista, portadora de leyes, lengua y fe.
No fundó colonias como harían los ingleses o los holandeses, sino reinos integrados en la Corona, con cabildos, universidades y hospitales.
En menos de un siglo, la monarquía hispánica gobernaba un territorio de casi veinte millones de kilómetros cuadrados, con rutas que unían Sevilla, Veracruz, Lima, Manila y Macao bajo un solo Imperio.
En 1565, el Galeón de Manila estableció un puente permanente entre América y Asia que funcionó durante dos siglos y medio. Por primera vez en la historia, el planeta entero quedó conectado bajo un mismo sistema de navegación, comercio y lengua.
La expansión española tuvo un rasgo singular, se pensó a sí misma. Mientras otras potencias coloniales esclavizaban o exterminaban sin ningñun tipo de debate, España convocó teólogos, juristas y misioneros para discutir si la conquista era justa y si los pueblos recién hallados poseían alma.
De esa reflexión nacieron las Leyes de Indias, promulgadas entre 1512 y 1680, que reconocían derechos civiles a los indígenas y prohibían su esclavitud más de un siglo antes que las colonias británicas.
En la Escuela de Salamanca, Francisco de Vitoria formuló el principio de que todos los pueblos (cristianos o no) son sujetos de derecho. Aquella idea dio origen al derecho internacional moderno y a la noción de humanidad como comunidad jurídica.
En ese gesto hay más modernidad que en cualquier revolución posterior, porque implica reconocer al otro no como enemigo ni inferior, sino como interlocutor legítimo dentro de un orden universal.
El mestizaje no fue un accidente, sino una estructura. España no impuso un régimen de castas estancas ni prohibió la mezcla; al contrario, la fomentó.
Los hijos de españoles e indígenas podían heredar tierras, ingresar en el clero o servir en la administración.
En el siglo XVIII, más del 40 % de la población urbana de Nueva España era mestiza, y lo mismo ocurría en los Andes. De esa fusión biológica y cultural nació una nueva civilización, no europea ni indígena, sino hispanoamericana.
La lengua castellana se impuso no por decreto, sino por prestigio y funcionalidad, era el idioma del derecho, del comercio y de la fe.
Hoy la hablan más de 600 millones de personas, y es la segunda lengua materna del planeta, uniendo desde California hasta la Patagonia a quienes descienden de esa síntesis.
La evangelización fue también alfabetización. En 1536 se fundó el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco, donde se enseñaban latín, retórica, música y medicina a hijos de nobles indígenas.
Las universidades de Santo Domingo (1538), México (1551) y Lima (1551) se fundaron más de un siglo antes que Harvard o Yale.
A finales del siglo XVIII, había más de veinticinco universidades hispanoamericanas y una red extensa de colegios parroquiales.
Los misioneros aprendieron lenguas locales, las pusieron por escrito y tradujeron los catecismos al náhuatl, quechua o guaraní. De esa labor surgió una cultura letrada y bilingüe, base de la identidad americana. La Iglesia no solo predicó: enseñó a leer, a curar, a registrar la memoria del mundo.
El arte también se volvió mestizo. El barroco americano es quizá la expresión más visible de esa fusión, con columnas talladas con motivos indígenas, vírgenes con rostro andino, templos que mezclan el oro del altiplano con la luz de Castilla.
Ninguna otra civilización produjo tanta belleza a partir del encuentro entre mundos distintos. Las ciudades fundadas, más de doscientas en un siglo, conservaron el esquema clásico de plaza mayor, iglesia y cabildo, un diseño que aún hoy ordena el espacio urbano latinoamericano.
La arquitectura, la música y la pintura no fueron propaganda imperial, sino el modo visible de un nuevo equilibrio.
Eduardo Galeano escribió que en 1492 los nativos descubrieron que eran indios, que estaban desnudos y que existía el pecado. La frase es brillante, pero su lógica es teológica, sustituye el pecado original por la culpa colonial.
Eduaedo Galeano no describe un hecho, sino una parábola moral. No existían un grupo de indios antes del contacto, sino pueblos diversos con jerarquías, guerras y religiones propias.
La llegada europea no destruyó un paraíso, porque nunca lo hubo; lo que hizo fue integrar a América en la historia universal, en el espacio común de la humanidad. El pecado no vino de fuera, lo que vino fue una estructura capaz de reconocerlo y juzgarlo.
A finales del siglo XVIII, México tenía una tasa de alfabetización urbana cerca del 50%, superior a muchas regiones de Europa.
Los hospitales, conventos y escuelas financiados por la Iglesia y las ciudades fueron el primer sistema social del hemisferio occidental. La caridad se transformó en administración pública. En ese contexto, la evangelización no puede reducirse a dominación, fue también una revolución pedagógica.
La independencia no destruyó la Hispanidad, solo la transformó en comunidad. Las nuevas repúblicas conservaron su lengua, su derecho y su religión.
El vínculo se mantuvo bajo la forma de una memoria compartida. La misma gramática jurídica, el mismo calendario litúrgico y la misma concepción del alma.
Hoy, veinte naciones libres comparten una raíz común, algo que ningún otro imperio logró. Ni el británico, que dejó detrás segregación racial, ni el francés, que impuso lengua sin mestizaje. La Hispanidad es el único proceso histórico en el que la conquista acabó generando pueblos libres que aún se reconocen en la herencia del conquistador.
Cinco siglos después, la mitad del planeta sigue hablando una lengua nacida de aquel encuentro. Las fiestas, los nombres, la moral y el sentido del tiempo conservan la huella de esa civilización.
El 12 de octubre no conmemora una victoria ni un imperio, celebra el inicio de la unidad del mundo. Ese día, la humanidad volvió a ser una sola especie. Lo que Tyson explicó con lenguaje científico, España lo realizó con barcos, leyes y fe, la conversión de un planeta dividido en un sistema común.
La Hispanidad no es una nostalgia imperial ni una causa partidista. Es el nombre de una civilización mestiza que transformó el mundo y lo hizo comunicarse consigo mismo.
En un tiempo en que Occidente duda de sus fundamentos y la identidad se fragmenta, recordar ese origen no es un gesto de vanidad, sino de continuidad.
Celebrar la Hispanidad no significa glorificar a nadie, sino reconocer que, desde aquel 12 de octubre de 1492, la humanidad habla con una sola voz, la de la historia que compartimos.
Español

@Bibliomaniatico Varios a la vez:
- China, de Rutherford.
- Los diablos, de Abercrombie.
- Lonesome Dove, de McMurtry.
- Alchemised, de SenLinYu.
Español
Corrococos retweetledi
Corrococos retweetledi

@AMAZlNGNATURE @grok, ¿tú qué crees, contra qué animal de éstos un humano sobreviviría?
Español

@Gaydancer Últimamente hay que afinar mucho el lápiz. No está la cosa para derrochar…
Español

Corrococos retweetledi


Ya es viernes, toda la semana haciendo putas rentas de clientes, escrituras y líos varios burocráticos. Hoy me toca beberme un buen Ribera del Duero, un @lopezcristobal1. 🍷
Español




















