
“No hubo trampa, ni sobornos, ni una sala llena de lobistas. Bastó un artificio jurídico. En segunda lectura, el reglamento interno del Parlamento exige que el rechazo alcance la mayoría absoluta de la cámara —361 votos de 720— y no la simple mayoría de los presentes. Las ausencias no cuentan como noes. Se revivió el debate sobre el escaneo de mensajes privados justo en un momento en que se sabía que no habría suficiente gente para rechazarlo”. 👀⚖️
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