Motivaciones Fútbol@MotivacionesF
BEN FOSTER: "Estaba a punto de ver a mi hijo nacer, pero esa persona no fue buena conmigo."
Acababa de tener a mi hija Olivia, y mi esposa estaba a punto de dar a luz a nuestro segundo hijo, Louis. Me llamaron a una concentración con Inglaterra, pero cuando me dijo que ya estaba por parir, no lo dudé ni un segundo: me levanté y fui directo con el entrenador a pedirle permiso para irme. Lo lógico habría sido que me dijera: ‘Claro, ve con tu familia’. Pero no. Me respondió que teníamos entrenamiento en una hora. Literalmente. Y en ese momento supe que algo no iba bien."
Conseguí un chofer que debía llevarme a casa, pero al ser profesional, no podía exceder los límites de velocidad. A mitad de camino le pedí conducir yo. Aceptó. Y ahí me ves, conduciendo a toda velocidad por autopistas y carreteras, tratando de llegar a tiempo para el nacimiento de mi hijo. Cuando por fin llegué al hospital, lo había perdido por 10 minutos. Pero estaba bien. Mi mejor amigo, de la infancia, fue quien cortó el cordón umbilical. Hoy se lo sigue recordando a mi esposa en broma.
Unas horas después, me llama la Federación. Me dicen que Capello quiere que vuelva esa misma noche… para jugar el segundo tiempo de un amistoso. No era un partido oficial, no era eliminatoria. Solo un amistoso más. Mi esposa me dijo que estaba bien, que se quedaba en el hospital, y que fuera si quería. Volví, entrené, fui al partido… y no jugué ni un solo minuto. Nadie me habló. Nadie me explicó. Nadie me dio las gracias por volver. En ese momento decidí que no volvería a ponerme la camiseta de Inglaterra mientras él estuviera al mando.
No fue Inglaterra el problema. Representar a mi país es de lo más grande que viví. El problema fue él. Nunca entendió que hay momentos en la vida que son más importantes que el fútbol. Nunca me felicitó, nunca me miró a los ojos. Para mí, eso fue suficiente."