
Diego Ramírez
3.1K posts















El anuncio de @elheraldoco de respaldar abiertamente a un candidato presidencial a ocho días de la primera vuelta es grave. El Grupo Gilinski, dueño de El País, Semana y El Heraldo, deja claro que ha roto la neutralidad informativa, que es un deber ético. Cuando un medio quiebra esa neutralidad, se convierte en un actor político más. Y los medios no son actores políticos, son garantes del derecho a la información de la ciudadanía. Decir que con este respaldo buscan "guiar" el sufragio bajo un manto de "valores democráticos" es una contradicción profunda, porque la esencia de la democracia es la autonomía del ciudadano, no la línea editorial impuesta. Exigimos independencia periodística. Rechazamos cualquier intento de instrumentalizar la información. Los medios deben fiscalizar al poder, no proclamarlo. Que un medio anuncie que respaldará a un mandatario, pero que "lo vigilará si gana", no es contrapeso, es coartada. La democracia colombiana merece medios libres, no militantes. Merece periodismo crítico, no editoriales que pretendan reemplazar la voluntad popular; merece una libertad de prensa genuina, sin ataduras políticas, donde se garantice el derecho del pueblo a decidir sin campañas encubiertas, donde el único poder soberano sea el voto informado y autónomo.














La memoria no se borra con un rodillo, señor @AlvaroUribeVel. La memoria de los 7.837 jóvenes asesinados en los falsos positivos durante su gobierno sigue viva en las madres, padres, hermanos, hijos, amigos y comunidades que aún esperan verdad, justicia y encontrar los cuerpos de sus seres queridos, muchos de ellos enterrados en fosas comunes. El arte no es vandalismo; es memoria, dignidad y el grito colectivo de un país que se resiste al olvido. Intentar censurar un mural no tapa la verdad ni silencia el dolor de miles de familias colombianas. Por más pintura que se use, la verdad seguirá hablando, porque un pueblo que recuerda jamás permitirá que la memoria sea enterrada. ¡Las cuchas siempre tuvieron la razón y el pueblo NO olvida!





Aida Quilcué, la invitó a que hagamos un “mural artístico” sobre la infamia contra los 18.677 niños y niñas reclutados por las Farc. ¿Esos no le importan? Los falsos positivos fueron horribles, nunca se pueden repetir y la justicia tiene que castigar a los culpables. Pero también deben ser repudiados y castigados por todos los colombianos y por usted, los asesinatos, desapariciones, violaciones, abortos y muchos más delitos de lesa humanidad cometidos contra esos más de 18.000 menores, víctimas de los criminales y terroristas del grupo Farc. Imposible borrar los llamados falsos positivos, imposible borrar los crímenes contra niños indefensos. @aida_quilcue






