Dahliabat 🦇@DahliaBat
Eres un sinvergüenza. No sé cómo te atreves a decir que me ponga a trabajar cuando tú eres el ejemplo más claro de alguien que ha vivido toda su vida del privilegio, del apellido y del acceso garantizado al poder.
Creciste con apellidos extranjeros, dentro de una élite económica y política que te pavimentó el camino desde que estabas en los testículos de tu padre.
Estudiaste en la Ibero y en el IPADE.
Has ocupado cargos públicos, has vivido del erario y has capitalizado una red de privilegios que te ha sostenido toda la vida.
Nada de lo que tienes es por méritos propios: nepotismo y trafico de influencias.
Y aún así tienes el descaro de decirme que me ponga a trabajar. Vete a la verga, ten tantita madre.
Yo sí me la sé chambiar. He construido una carrera literaria desde cero, sostengo mi vida casi exclusivamente de la escritura, doy talleres que se abarrrotan, doy conferencias en universidades y festivales internacionales. Incluidos los más importantes del mundo.
Pase de vender en el tianguis y ambulantaje de sol a sol a generar ingresos todos los días mientras duermo sin que nadie me hiciera la balona.
Además, sostengo una economía diversificada. Compro tenis en Tepito y los revendo en Aguascalientes. Una sale del tianguis, pero el tianguis no sale de una.
Yo no heredé nada. Todo lo que tengo lo construí.
Tú, en cambio, representas exactamente lo contrario: una persona que ha vivido de heredar privilegios y de ocupar posiciones que nunca tuvo que ganarse desde la precariedad. Y que no tuvo ni los huevos, ni la inteligencia para ganarse por sus méritos, sino por sus privilegios.
Y no solo eso, fuiste el mismo funcionario que intentó despojar de su sustento a vendedores ambulantes, es decir, a personas que sí saben lo que es trabajar para sobrevivir. Un completo HDSPM.
En el terreno del activismo, que un fondo no renueve de forma automática no es una tragedia definitiva, es un periodo de incertidumbre mientras se movilizan nuevos recursos.
Conseguiremos el millón y medio de pesos que necesitamos para operar un año y medio más, porque somos expertas en procuración de fondos y movilización de recursos.
Así funciona la filantropía real, no la imaginada por quienes nunca han gestionado nada y todo les dieron peladito y en la boca como a ti.
También me enseñaron que cuando a una le va bien, le tiene que ir bien a más gente. Por eso construyo comunidad en espacios donde pago con mis propios recursos, cubro mis viáticos y aporto a poblaciones que lo necesitan: usuarias de sustancias, barrios marginados y personas privadas de la libertad.
La de chambiar me la sé.
Él que no se sabe la de chambear eres tú que siempre ha sido un parásito de la herencia familiar y el erario público.
Conmigo no, mugroso.