Jesús Glez Escobar retweetledi

Lo más escandaloso del auto de imputación de Zapatero es la sospecha de haberse lucrado con el hambre de los venezolanos.
Ese es el dato que eleva el caso por encima del rescate de Plus Ultra, de las consultorías y de una supuesta red de influencias en Madrid: el juez vincula expresamente la trama atribuida al expresidente con fondos procedentes de PDVSA y del programa de alimentos del chavismo, CLAP.
Ese es el corazón moral de este escándalo. El expresidente que durante años viajó a Caracas para negociar con Maduro aparece ahora, según el auto, en el rastro de una estructura que habría movido y blanqueado dinero conectado con la gran corrupción chavista: petróleo saqueado, sociedades pantalla, canales financieros opacos y el negocio de las cajas de comida para una población hambrienta.
El CLAP no es una corrupción cualquiera. Es la trama que, según el Tesoro de Estados Unidos, permitió a Alex Saab canalizar dinero hacia los hijastros de Maduro para obtener contratos públicos sobrevalorados y convertir un programa creado para alimentar a los venezolanos más vulnerables en una maquinaria de sobornos, sobreprecios y enriquecimiento para los próximos al poder. Ese es el universo corrupto que ahora aparece en el auto de Zapatero.

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