
Hay gente que no es racista, ni machista, ni fascista, pero que va a votar a Vox porque está frustrada y cabreada porque el sueldo no le llega, porque tiene un trabajo de mierda, porque la hipoteca la tiene asfixiada o porque le parecen escandalosos todos los casos de corrupción política. El problema es que Vox no va a hacer nada para que su vida mejore. Absolutamente nada. Todo lo contrario, probablemente se vuelvan más duras las condiciones laborales, las condiciones para tener una vivienda, van a empeorar los servicios públicos y no tardarán en salir casos de corrupción. Y, de camino, bajarán impuestos a los ricos, atacarán derechos y libertades, meterán su fundamentalismo en las aulas, recortarán en investigación, subvencionarán tradiciones bárbaras y violarán los derechos humanos de mucha gente, provocando sufrimiento y dolor. Y esa gente, que votó a Vox por cabreo, se arrepentirá de lo que hizo. Como mucha gente que votó a Trump o a Milei se está arrepintiendo ya. Qué pena que algunos seres humanos tengan que chocarse contra un muro para entender que por ahí no hay salida.













