Carlos Maslatón@CarlosMaslaton
Un país que sigue sin querer ver la realidad. El juicio está perdido, en Nueva York, por haberse expropiado parcial y no totalmente YPF en 2012. En verdad, por haberse aplicado incorrectamente expropiación cuando correspondía Oferta Pública de Adquisición, tal cual lo hizo REPSOL en 1999 al adquirir el 99% de las acciones cotizantes en la Bolsa. Ahora esto que piensan hacer con la Corte argentina no sirve para nada. No van a evitar con un dibujo jurídico sin sustancia ni que se revierta la condena ni que se frene la ejecución. Lo único que puede evitar el traspaso del 51% de YPF a la parte ganadora del juicio es que Argentina ofrezca efectivo y pague. El tema de fondo ya no es reversible. Argentina muestra otra vez más, inclusive bajo Milei, que no acepta la competencia a la cual voluntariamente se somete cuando no le gusta la sentencia. Pasó con el Canal de Beagle en el Proceso, con el default de 1982, con el default del 2001, con los contratos de concesión de servicios públicos en 2002, con YPF. Que muchas personas crean que la voluntad del estado puede anular lo que está acordado previamente en un contrato, contrato que fue a su vez derivado de la ley del propio estado como si los derechos adquiridos pudieran caducar porque así lo decide intempestivamente un gobierno, hasta lo puedo entender. Pero lo grave aquí es que hasta abogados del foro, juristas doctrinarios especialmente del derecho administrativo argentino, supongan que un decreto o una ley posterior pueden anular civil y comercialmente los efectos contractuales de las relaciones jurídicas pre-existentes como lo son, en este caso, las propiedades de una empresa cotizante que suscribió sus papeles y los cotizó y los cotiza en los mercados locales e internacionales. La jueza de Nueva York, simplemente, aplica la ley vigente. La opinión pública argentina, y hasta nuestros abogados, suponen que la ley puede ser dejada de lado porque al gobierno se le da la gana y cuando se le da la gana. Si Milei entendiera algo de derecho y de mercados, lamentablemente es un ignorante total, debería ver que otro default sobre sentencia condenatoria mancha al país en su deseo de colocar nueva deuda voluntaria en el extranjero. Ello más la verguenza de la estafa de Libra. Son un verdadero desastre, en la Casa Rosada.