Fabio Ciro
15.3K posts

Fabio Ciro
@FabiociroG
Incrédulo por convicción. Vivo ebrio de paisaje y de lectura. Fabulador en la tiniebla, caminante insomne.

El periodismo me enseñó que la neutralidad es una disciplina del oficio, no una condición permanente del ciudadano. Por eso, ya retirado y con la libertad de tomar posición, apoyé con todo a @PalomaValenciaL y a @JDOviedoAr : creí -y sigo creyendo- en un gobierno que conociera el Estado por dentro, que llegara con método a desactivar las bombas que este deja en seguridad, salud, finanzas y energía, sin odio y sumando. Esa misma convicción que me llevó a comprometerme me obliga ahora a no quedarme callado. Colombia se juega demasiado para entregarse al continuismo. Mi apoyo en esta segunda vuelta es frontal y sin matices: @ABDELAESPRIELLA.






🇨🇴 | COLOMBIA: UN DIAGNÓSTICO SIN FILTROS La derecha no tuvo una victoria expansiva, sino una operación de rescate exitosa. El electorado conservador operó bajo pánico. Al ver que Paloma Valencia no despegaba y que Cepeda consolidaba su 40%, aplicaron el bypass esperable: abandonar las formas moderadas del Centro Democrático y refugiarse en la estridencia de De la Espriella para asegurar el paso a segunda vuelta. La buena noticia para Cepeda fue que De la Espriella gastó sus reservas de voto útil en primera vuelta. Su 43.7% no es su rampa de lanzamiento, es prácticamente el techo: no la suma matemática con el residuo de Paloma Valencia (50.64%) les daría la presidencia sobre el papel. Por todo esto, la misión del progresismo en estas tres semanas no es solo crecer, también es romper esa suma. En pocas palabras, para ganar la presidencia, la campaña de Iván @EstamosConIvan debe ejecutar tres giros tácticos inmediatos y de alto impacto electoral: 1. Despetrizar la campaña sin perder el suelo El voto duro está seguro y el 40.9% demostró que la base resistió el desgaste natural del gobierno actual, pero para ganar el centro urbano, la campaña no puede ser un plebiscito sobre la gestión de Gustavo Petro. Si la discusión se ancla en el pasado cuando lo urgente es alumbrar el futuro, la derrota está cantada. Sin rodeos, Cepeda debe marcar sutilmente su propia impronta. Él es un hombre de la academia, de los derechos humanos y de las formas legislativas. Debe explotar ese contraste. Frente al histrionismo y la estridencia de un abogado penalista como De la Espriella, Cepeda debe proyectar la imagen del estadista sereno. El encuadre debe pasar de "Cambio vs. Continuidad" a "Madurez Constitucional vs. Salto al Vacío". 2. Disputar el voto de Paloma Valencia Asumir que el 6.92% de Valencia se va en automático con De la Espriella es un error diagnóstico y estratégico. Ese porcentaje es heterogéneo: no está compuesto solo por uribistas radicales; ahí está atrapado el voto de Oviedo en Bogotá, de técnicos, de jóvenes de clase media, e institucionalistas que detestan las formas y el personalismo del populismo de derecha. Y será clave tender puentes programáticos urgentes con los sectores moderados de esa coalición. No buscando el aval de nadie, sino hablándole directamente a su votante y en su lenguaje sobre estabilidad económica, respeto a la propiedad y seguridad jurídica (su agenda). Si Cepeda logra que un % de ese bloque se abstenga o vote en blanco por asco a las formas de De la Espriella, puede quebrarle la columna vertebral a la derecha. 3. La cacería del Votante Incógnito (El factor 1.5 millones) Igual que en 2022, la presidencia no se definirá por cómo se repartan los restos de Fajardo o Valencia, sino por movilizar a la gente que esta vez se quedó en su casa (alrededor del 47%). Si en la segunda vuelta sube 2-3% por la inyección de adrenalina que genera el desenlace definitivo, el progresismo debe recordar algo sumamente importante: gana cuando la periferia, las capitales intermedias y la juventud se movilizan en masa y es a estos sectores a los que debería activar. No intentando convencerlos de que Cepeda es el mesías, sino haciéndoles ver que De la Espriella en la Casa de Nariño y en este momento del mundo es un riesgo real para sus libertades civiles y la estabilidad del país. La clave es que el miedo justificado al radicalismo de derecha resulte más movilizador que el miedo narrativo y clásico al progresismo. En conclusión, De la Espriella es un candidato hiperideologizado y nítido. Eso lo hace fuerte para agrupar, pero extremadamente vulnerable para expandirse. Si Cepeda permite que las elecciones se reduzcan al debate "Izquierda-Derecha", la matemática lo condena. Pero si convierte la elección en un examen de cordura democrática y estabilidad institucional, Iván Cepeda será muy posiblemente elegido presidente de Colombia el 21 de junio.




Mientras @PalomaValenciaL corrió a apoyar de manera indigna al #Matagatos, la mirada de @JDOviedoAr a su lado lo dice todo. Parece preguntarse "¿a qué hora se me ocurrió hacerme en el lugar equivocado?". La prueba es que a continuación se le corrió a Paloma, hablando de sus "reparos éticos" frente a De la Espriella: "un candidato machista y homofóbico". Primera tarea de la campaña de @IvanCepedaCast, tratar de atraer a Oviedo a sus toldas. ¿O será que me equivoco?

Todos muy preocupados por el Caribe. A De la Espriella lo montó Antioquia. La Antioquia de Monseñor Builes nunca falla. "Estás en una burbuja, eso es exageración", me decían... Ahí tienen la "niña bonita" de estas elecciones.








