Beto Valdez@betovaldez
Intervención en la UOM: la Agrupación Azucena Villaflor denuncia desmanejos de Furlan y exige elecciones limpias
Tras la intervención del gremio, todo parece indicar que Abel Furlan intenta instalar una narrativa de persecución política. El dirigente busca desesperadamente el respaldo de sectores sindicales y políticos que desconocen la realidad interna de la organización.
Sin embargo, los trabajadores metalúrgicos de base saben perfectamente qué desmanejos esconde su gestión. Las miradas apuntan directamente a la creación de la prestadora USEM junto a su compañera, Soledad Calle, una estructura utilizada para cobrarle comisiones a la UOM por el manejo de su propio dinero, cuentan en fuentes sindicales.
Se trata de cientos de millones de pesos de los afiliados que todavía no tienen una respuesta clara.
La crisis de la obra social expone una total distorsión en las prioridades de la conducción saliente.
Mientras el Sanatorio sufre deficiencias edilicias graves y los ascensores no funcionan, la gestión destinó presupuestos superiores a los mil millones de pesos para construir una sede sindical nueva.
A este escenario de abandono institucional se suma un prolongado deterioro salarial; los trabajadores siderúrgicos arrastran dos años sin una recomposición real, víctimas de paritarias malnegociadas por el propio Furlan.
Mientras los afiliados de base siguen atrapados en la pobreza, la cúpula sindical consolidó un patrimonio multimillonario.
La tensión máxima se vive en la seccional Campana, donde pesan severas denuncias por fraude electoral y una inusual militarización de los comicios mediante el uso de fuerzas policiales y barras bravas.
Ante esto, la Agrupación Azucena Villaflor advierte a los demás gremios que cualquier muestra de solidaridad externa no defiende a los trabajadores, sino que avala los negocios personales de un dirigente que teme ir a elecciones transparentes porque sabe que perdería.
Desde una identidad estrictamente laboral, independiente de partidos políticos y corporaciones, la Lista Naranja ratifica su compromiso de lucha para que los metalúrgicos de Campana, Zárate, Escobar y Baradero puedan elegir libremente y recuperar su sindicato.