Ttemendo PICO en el ojo de junio de 1998. El concurso tenía tremendo engaño, porque parecía era si Chile pasaba a Octavos, pero si lees bien, era a Cuartos.
Los huevos Fabergé son una deslumbrante serie de joyas con forma de huevo creadas por el maestro orfebre ruso Peter Carl Fabergé entre 1885 y 1917.
Son considerados la cumbre de la joyería de lujo y el símbolo máximo del esplendor y la posterior trágica caída de la dinastía Románov en la Rusia Imperial.
La tradición comenzó en la Pascua de 1885. El zar Alejandro III quiso sorprender a su esposa, la emperatriz María Fiódorovna, con un regalo único para celebrar la festividad más importante del calendario ortodoxo ruso.
El encargo recayó en Fabergé, quien diseñó el "Huevo de la Gallina": una pieza exterior de esmalte blanco que simulaba una cáscara real, la cual se abría para revelar una yema de oro, que a su vez contenía una gallina de oro en miniatura, y dentro de esta, una réplica de la corona imperial y un colgante de rubí.
El entusiasmo de la emperatriz fue tal que el zar nombró a Fabergé "proveedor de la corte" y le ordenó hacer un huevo nuevo cada año, con una única condición: debían ser únicos y contener siempre una sorpresa oculta.
Tras la muerte de Alejandro III, su hijo Nicolás II continuó la tradición, encargando dos huevos cada año: uno para su madre y otro para su esposa, la emperatriz Alejandra Fiódorovna.