

Aún estamos lejos que los fiscales americanos se animen a pedir la extradición del expresidente López Obrador por posibles vínculos al crimen organizado. Lo que sí parece evidente es que varios personajes de su entorno político podrían sentirse hoy muy vulnerables. Sobre todo porque las investigaciones estadounidenses están subiendo escalones: de operadores criminales, a funcionarios, gobernadores y posiblemente estructuras más amplias de protección política. Pero, pasó a pasito, no tengo duda que llegará el día en que sus hijos y él, pagarán el daño que le han hecho a México. (@elnorte)




























