mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
Jamás me imaginé trabajar en números, nunca me he sentido muy buena en ello… pero bueno Dios y sus planes extraños pero perfectos, por qué cada día me doy cuenta que si soy capaz