Marcelo Moretti@morettimarcelo
A LOS HINCHAS y SOCIOS DE NUESTRO QUERIDO SAN LORENZO:
Lo sucedido en el Club Atlético San Lorenzo de Almagro no puede ni debe maquillarse con interpretaciones forzadas. Estamos frente a un verdadero golpe de estado institucional, ejecutado al margen de la voluntad de los socios y utilizando mecanismos irregulares para desplazar autoridades legítimamente elegidas, y a un presidente legitimado en las urnas.
La reciente resolución de la Sala B de la Cámara Civil NO legitima el accionar de quienes hoy ocupan el club con un gobierno de facto, ni convalida el proceso mediante el cual se produjo la ruptura del orden institucional, que claramente es con una acefalia nula de nulidad absoluta, ejercida con violencia física y psicológica a varios de los miembros de la comisión directiva, con falsedades en el contenido del “acta volante” presentada, y sin respetar los procesos estatutarios correspondientes.
La resolución de hoy se trata únicamente de una decisión cautelar que no resuelve el fondo de la cuestión.
Sin embargo, la actual conducción golpista intenta presentar ese fallo como una “ratificación” de su poder (hasta mintiendo en el comunicado subido a redes sociales oficiales porque nunca tuvieron al club presentado y las costas fueron por su orden), cuando en realidad:
•No existe sentencia firme que valide la remoción de las autoridades elegidas.
•No se ha resuelto la legalidad del proceso que derivó en la supuesta “acefalía”.
•La discusión principal sigue abierta en la Justicia.
•El Tribunal no otorgó legitimidad política ni institucional a quienes hoy gobiernan.
Lo que sí es un hecho es que el Club fue tomado por un grupo violento que carece de mandato electoral, que se sostiene en interpretaciones interesadas y que actúa como si San Lorenzo fuera propiedad de una facción y no de sus socios. Asimismo con su accionar en los destinos del club están haciendo un daño casi irreparable en términos económicos. Han elevado el déficit financiero mensual en un 30%, han incurrido en faltas penales graves con denuncias en su contra, han tomado más deuda generando intereses abusivos e innecesarios y hasta han rescindido contratos que generarán perjuicios económicos evitables, todo ello deteriorando el futuro patrimonial del club.
En términos políticos e institucionales, esto constituye una ocupación del poder sin legitimidad democrática. Dicho en términos claros: hoy el Club está administrado por autoridades que no surgieron del voto de los socios para ejercer el cargo que detentan. Asimismo, muchas de esas autoridades golpistas tienen serios antecedentes penales que debieron ser evaluados incluso para llegar a ese cargo.
San Lorenzo no necesita relatos ni propaganda. Necesita respeto por su Estatuto, por su historia y por la voluntad soberana de sus socios.
Los clubes no se toman por asalto ni se gobiernan desde comunicados autocelebratorios.
Se gobiernan con legitimidad, transparencia y respaldo democrático.
Quienes hoy se presentan como salvadores deberán explicar ante los socios y ante la Justicia cómo llegaron al poder y por qué se niegan a reconocer que lo ocurrido fue una ruptura institucional sin precedentes en la vida del Club.
San Lorenzo es de sus socios, no de los okupas del poder.
Seguiré trabajando para lograr establecer el orden institucional y democrático que me han otorgado los socios en las urnas.