Un 18 fue tu llegada y un 28 fue tu partida y hoy puedo decir que volví a nacer un 18 gracias a ti, te amo y te extraño con todo mi ser siempre vas a ser la mejor persona que haya conocido.
Inexplicable la gran decepción que siento hacia mi mismo por haber cometido el mayor error de mi vida y también entendí que no era mi momento que todavía tengo que seguir viviendo y estar al lado de mi familia y amigos que me escucharon y me apoyaron.