Rafael RG retweetledi

Pasa algo gravísimo en el caso Murillo Karam (786 mdp) que casi nadie está viendo: el juez que hoy va a decidir si se vincula a proceso a cinco ex altos funcionarios de la FGR trabajó durante 10 años como fiscal interno precisamente en el área que los investigó. Eso rompe no solo la neutralidad mínima que exige el sentido común, sino el estándar constitucional y convencional de juez imparcial.
- Antes: Erick Adrián García fue agente del Ministerio Público en Asuntos Internos de la FGR, el órgano que construyó la “línea de persecución” contra parte del equipo de Murillo Karam por contrataciones irregulares millonarias.
- Ahora: ya como juez de control, electo por voto popular, quiere presidir las audiencias del caso y decidir sobre la vida procesal de las mismas personas que su propio entorno institucional investigó durante años.
- El tribunal federal le dio luz verde: dijo que no hay problema porque “no firmó” directamente esa carpeta, ignorando por completo el conflicto de roles y la apariencia de imparcialidad que exige la Corte Interamericana.
- El mensaje es brutal: el mismo aparato que antes investigaba, ahora también juzga.
- Esto no solo pone en riesgo el derecho de defensa de los imputados, sino que contamina la legitimidad de un caso emblemático de corrupción dentro de la FGR.
- Si normalizamos que ex fiscales internos juzguen los macrocasos que ellos mismos ayudaron a construir, convertimos al juez de control en la prolongación del Ministerio Público y vaciamos de contenido el derecho a un juez independiente e imparcial.

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