Sus ojos dicen sí, sus palabras dicen no se, sus acciones dicen que no, el tiempo dice tal vez, mi cabeza dice: que ya no, pero mi corazón quiere creer que algún día sí.
Ahora me resigno a ser quien soy y, en suma, no sé si he llegado a la felicidad, pero he llegado, a veces, a cierta serenidad, y eso ya es mucho.
#Entrevista