
Concejal, lo que debe prender las alarmas es la irrisoria capacidad de esos trams. La sabana de Bogotá necesita trenes de cercanías, trenes de verdad, no esos juguetes. Muy preocupante que la discusión técnica se dé con la acostumbrada opacidad con la que se toman decisiones fundamentales para el futuro de Bogotá. Tal y como se plantea hoy el proyecto estaríamos aceptando que jamás tendremos transporte férreo entre ciudades. Espero que no contraten cualquier cosa con tal de mostrar resultados, ese afán de poner el cálculo político por encima de la técnica ha hecho mucho daño.

























