



El balance del Senado tiene resultado positivo. Se gastó menos de lo presupuestado: $540.534.825 menos, para ser exactos. El único incremento fue en retiros incentivados, por la superposición de dos generaciones de ex funcionarios, una de las cuales proviene de una decisión de la legislatura anterior que tuvo efecto en esta. Es decir, una situación puntual, en un solo rubro, que en 2026 se normaliza.




























