
Esa vieja forma de eludir debates políticos acudiendo a señalamientos falaces que ponen en riesgo a integrantes de la comunidad universitaria, no solo es caer muy bajo en términos argumentativos, sino actuar de manera irresponsable con la vida de personas trabajadoras, docentes, estudiantes y egresadas. Solidaridad con ellos y ellas.
Circulan afirmaciones sin ningún sustento o contexto, que pretenden sembrar una opinión en la que los procesos de movilización universitarios de la #Unal están dominados por la corrupción, por la ilegalidad y por grupos armados. Tan difícil les es dar el debate político de fondo que tienen que acudir a las tácticas del terror, del caos y de la destrucción personal de sus opositores poniendo en cuestión capacidades, trayectorias e integridades.
Más evidencia del por qué un proceso de democratización, que construya cultura política democrática, es necesario.
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