
Apareció Luis Juez “preocupado” por la ciudad. Nunca lo vimos preocupado cuando, tras convertirse en apóstol del kirchnerismo, a pocos meses de su gestión los subsidios nacionales pasaron de 500 mil a 770 mil dólares, sin que el sistema de transporte mejorara. El desmanejo y la impericia del ahora “preocupado” Juez fueron tales que los transportistas alternativos —los llamados cospeleros— terminaron siendo el medio más utilizado por los vecinos. Mientras tanto, durante su gestión la planta de empleados municipales creció un 27% (récord histórico) y, por decisiones que dejaron a la Municipalidad en una situación inmanejable, la ciudad fue condenada a pagar 27 millones de dólares en demandas de empresas de transporte. Nunca nadie defraudó tanto a la Municipalidad de Córdoba para congraciarse con su patrón de turno como Luis Juez.









