Sabitlenmiş Tweet

Algunas personas me preguntan qué se necesita para convertirse en mi sumiso en propiedad.
La respuesta es simple: no ocurre de la noche a la mañana.
Primero debe existir un proceso real de conocimiento y evaluación. Como norma general, esto implica un mínimo de tres sesiones iniciales, donde puedo observar la actitud, la disciplina y la compatibilidad dentro de la dinámica.
Si considero que la conexión y la dedicación son genuinas, puede iniciarse un contrato de prueba de tres meses.
Durante ese tiempo se establece una dinámica real de obediencia, compromiso y servicio.
Si al finalizar ese período considero que la relación es sólida, se formaliza la propiedad mediante una ceremonia privada y un collar personalizado, momento en el que el sumiso obtiene el derecho de llamarme Ama y acceder a ciertos privilegios reservados.
La propiedad no se pide. Se demuestra.
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