Meridanio Mora
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Intrant aclara que motoconchistas no deberán comprar dos cascos y que no habrá fiscalización buff.ly/f8KeiRq #remolachanet

Abinader viaja a Guyana para una firma de cooperación bilateral con el mandatario Mohamed Irfaan Ali 🔗listindiario.com/la-republica/2… #ListínDiario












Hoy solicité un Uber para ir a retirar mi vehículo del mantenimiento. Dentro del trayecto comenzamos a conversar sobre sus ingresos y si realmente se puede vivir de ese oficio. Me comentó que su promedio semanal ronda entre RD$24,000 y RD$35,000. Confieso que fui incrédulo. Conociendo el ingreso promedio del dominicano, me costaba creerlo. Incluso le hice la comparación con algunos ejecutivos bancarios y personal de servicio al cliente que muchas veces ven ese monto mensual, no semanal. Tanto dudé, que él mismo me dijo: “Te voy a enseñar para que veas.” Me mostró su reporte semanal y también lo que llevaba generado ese día. Desde las 6:00 de la mañana hasta la 1:30 de la tarde, hora en que me recogió, ya estaba cerca de los RD$6,000. Ahí entendí varias cosas. Primero, que muchas veces uno habla desde la percepción y no desde la realidad del otro. Y segundo, que hay personas que, organizándose bien, trabajando constante y manejando sus gastos, logran vivir mejor de lo que muchos imaginan. También influye el vehículo que usa: un Daihatsu Mira, que le da más de 40 kilómetros por galón, cambia el aceite cada 10 mil kilómetros y, según él, no gasta más de RD$3,000 en mantenimiento. Al final, más allá de los números, me dejó una reflexión sencilla: cada quien es feliz con lo que hace. Y quizás el verdadero problema no es el oficio, sino cómo administramos lo que producimos.

¡Cuando lo dije en 2022 me dijeron que era “imposible”! Pero el tiempo pone todo en su lugar... ahí tienen. Por eso insisto en que la economía formal sigue siendo un disparate. No hay forma de que una persona a la que le ofrezcan RD$30,000 mensuales lo acepte a cambio de dejar de ser motorista o Uber. Hemos girado hacia una economía completamente enfocada en servicios, comercios informales y desorden. Poco a poco, estará mutando a un formato muy complejo —y difícil de gestionar, ya verán—, porque la carga tributaria es muy alta y no hay interés en disminuirla. Tampoco hay interés de reducir las barreras de entrada para las empresas. Solo siguen inflando el peso como se pueda para continuar el modelo fallido de la inflación, que destruye riquezas reales. Pues “todo es dinero”, pero no creamos medios de producción realmente fuertes ni una economía verdaderamente sólida. En fin... otro día sigo con el tema.

Hoy solicité un Uber para ir a retirar mi vehículo del mantenimiento. Dentro del trayecto comenzamos a conversar sobre sus ingresos y si realmente se puede vivir de ese oficio. Me comentó que su promedio semanal ronda entre RD$24,000 y RD$35,000. Confieso que fui incrédulo. Conociendo el ingreso promedio del dominicano, me costaba creerlo. Incluso le hice la comparación con algunos ejecutivos bancarios y personal de servicio al cliente que muchas veces ven ese monto mensual, no semanal. Tanto dudé, que él mismo me dijo: “Te voy a enseñar para que veas.” Me mostró su reporte semanal y también lo que llevaba generado ese día. Desde las 6:00 de la mañana hasta la 1:30 de la tarde, hora en que me recogió, ya estaba cerca de los RD$6,000. Ahí entendí varias cosas. Primero, que muchas veces uno habla desde la percepción y no desde la realidad del otro. Y segundo, que hay personas que, organizándose bien, trabajando constante y manejando sus gastos, logran vivir mejor de lo que muchos imaginan. También influye el vehículo que usa: un Daihatsu Mira, que le da más de 40 kilómetros por galón, cambia el aceite cada 10 mil kilómetros y, según él, no gasta más de RD$3,000 en mantenimiento. Al final, más allá de los números, me dejó una reflexión sencilla: cada quien es feliz con lo que hace. Y quizás el verdadero problema no es el oficio, sino cómo administramos lo que producimos.








