Dra. Laura Redondo@LauraRdondo
Noelia ha decido morir, dicen los medios. Pero no cuentan que es una víctima de agresión sexual múltiple. Y que sus agresores son los responsables de hacerle tan difícil la vida, que solo piense que encontrará paz en la muert3.
Pero no solo eso: Noelia es el reflejo del fracaso social en la atención a víctimas. En la prevención de la violencia. En la gestión de los miles de casos que, por desgracia, suceden en nuestro país.
Noelia sufrió una agresión y su dolor fue, lógicamente, terrible. No llegó la ayuda que necesita, el equipo multidisciplinar que se requiere ni la justicia. No tuvo una sociedad a la altura ni en evitar el daño ni en gestionarlo.
Así que fue tan grande que no pudo más. Porque nadie puede con el peso de tanto. Por eso la responsabilidad es social. Por eso cuando sus agresores y el dolor que le causaron la llevaron a precipitarse al vacío desde un quinto piso solo quería paz. Paz que no encontró sobreviviendo, y que ahora encuentra en la última carta que decidió jugar: la eutanasia.
Una decisión personalmente legítima, pero socialmente un tremendo fracaso: no la ayudamos. No llegamos a aliviarle su dolor. Ni mucho menos a prevenir que viviera algo tan atroz. Esta es la consecuencia de no apostar por las víctimas, por un sistema eficaz basado en la evidencia: les truncan la vida sin poder creer que un mañana mejor es posible. Y siempre quedará la duda de si podríamos llegar a ella, de si de haberos encontrado antes podría haber sido diferente. Quiero creer que sí. Que otros sistema puede ser, y que debemos apostar por hacerlo posible.
Una historia para reflexionar sobre todo lo que fallamos y nos queda por mejor. Siento mucho que no haya podido ser de otra forma. Por ella, y por todas, seguiremos luchando 💪🏼💜