Sí, la experiencia de entonces era una sucesión de instantes congelados. ¿Quién congeló esos instantes? ¿En qué mente hemos quedado fijos para siempre?
desperté buscando una conversación inexistente con la que soñé. no quiero que nadie se acerque a menos de tres kilómetros y al hijo de remil puta de freud una cosa: revisá eso de entender la actividad onírica como cumplimiento de deseo