«Si tienen que elegir entre la Misa y encontrarse conmigo en una aparición, elijan la Eucaristía, porque en ella está presente mi Hijo, y en la aparición estoy yo».
Mensaje de la Virgen María, 25 de abril de 1988, Medjugorje, Bosnia.
@ginno_castillo Hola amigo, te ayudo a interpretar correctamente esos pasajes, que hablan contra el espiritismo y la invocación de espíritus, algo que la Iglesia Católica condena.
Eclesiastés 9, habla de los muertos respecto a las cosas “debajo del sol”, es decir, de esta vida terrena;
@ginno_castillo ancianos y las oraciones de los santos: los ancianos presentan las oraciones ante Dios, por lo tanto no son simplemente “el pueblo en la tierra”.
@ginno_castillo delante de Él.
Además, en Lucas 16 Jesús muestra personas conscientes después de la muerte: el rico habla, recuerda, sufre y Lázaro es consolado. Eso tampoco encaja con la idea de “inconsciencia total”.
Y sobre Apocalipsis 5, 8, el texto distingue entre los 24
@ginno_castillo Y Apocalipsis 5,8 muestra a los santos presentando las oraciones ante Dios.
Pedir la intercesión de la Virgen o de los santos no es espiritismo. Es creer que en Cristo la muerte no separa a su Iglesia. Dios te bendiga 💙🙏🏽🙏🏽
@ginno_castillo no niega la vida eterna revelada por Cristo.
Porque después Jesús enseña claramente que Dios “no es Dios de muertos, sino de vivos” Mc. 12,27.
Además, en la Transfiguración aparecen Moisés y Elías hablando con Jesús Mt. 17, por lo tanto no estaban “inconscientes”.
@NinettRivas Hola amiga, de la misma manera que me contestas desde un teléfono; lo que dices y el teléfono no están en la Biblia, sin embargo lo haces y lo usas. Dios te bendiga 💙🙏🏽🙏🏽
León XIV: “Queridísimos, dejémonos moldear interiormente por los ritos, por los símbolos, por los gestos y, sobre todo, por la presencia viva de Cristo en la liturgia”
(Catequesis 20/5/26)
"Hay tentaciones, como las de la carne, que se vencen huyendo; otras, como las de la ira, resistiéndolas; y otras, como las de la vanagloria, despreciándolas".
-San Felipe Neri.
"Quanto mais nos sentimos miseráveis, tanto mais devemos confiar na misericórdia de Deus. Porque, entre a misericórdia e a miséria, há uma ligação tão grande que uma não pode se exercer sem a outra."
São Francisco de Sales.