Pablo Sanabria Pulido@pablo_policy
Uno de los cambios visibles del gobierno de @petrogustavo fue traer al alto gobierno y al gabinete perfiles por fuera de los tradicionales javerianos y uniandinos. Sin embargo, la propia tensión interna de Petro para conciliar la técnica y la representatividad, sumada a sus sesgos y quizás enconados resentimientos, le generó no pocos problemas y le impidió tener un gobierno con mejor gestión y efectividad.
Por un lado, es evidente su desdén e incomodidad frente a las voces técnicas. Al inicio de su gobierno tuvo personas tan brillantes, técnicos de izquierda y centro izquierda, como Jorge I González, Cecilia López, José A Ocampo, Alejandro Gaviria, Alvaro Leyva, Iván Velásquez, Aurora Vergara, Luis G Murillo, Néstor Osuna, Catalina Velasco, solo por mencionar algunos. Muchos de sus altos funcionarios fueron mis profesores de Economía en la Universidad Nacional, en masa: González, Restrepo, Tenjo, Bonilla, Ceballos, Zerda, Bula, Umaña y muchos más, o compañeros míos egresados de Economía de la Nacional, y también de Univalle y de la UdeA.
La mayoría de estos técnicos de “izquierda” salieron echando chispas por el pobre estilo de liderazgo del presidente y, especialmente, por su impaciencia e incapacidad para dar respuestas técnicas a problemas que él quería responder únicamente con ideología.
Por el otro lado, su preferencia por la representatividad a cualquier costo, y de gobernabilidad con la política tradicional, no solo le generó serios problemas de legitimidad, sino que fue un tiro en el pie para la gestión e implementación de su gobierno. Le dio amplias riendas en el alto gobierno a políticos tradicionales camaleónicos del santismo y verdes, con más habilidades políticas que de gerencia y políticas públicas, como Benedetti, Cristo, Roy, Velasco, Jaramillo, Prada, Lizcano, Sanguino, o políticos, influencers y activistas de izquierda sin formación o experiencia suficiente para lo público, como López, Corcho, Camacho, Rojas, Palma, López, Olaya, Vélez, Rusinque, Carrillo, o incluso personas y jóvenes sin la idoneidad para sus cargos, como el pastor Saade, Kadamani, Florián o la famosa viceministra Guerrero.
El resultado fue un gabinete diverso con dificultades de cohesión de equipo, con más línea de activismo, clientelismo y política tradicional que de formulación, implementación y gestión. Y ante todo un gabinete sin linea y sin liderazgo presidencial que lo cohesionara y le diera linea estratégica mas allá de reformas ideológicas y refundacionales del Estado. Esto junto ha llevado a que el gabinete de Petro ha sido el de mayor inestabilidad en la historia reciente del país, desde 1990, con una de las rotaciones más altas registradas y con carteras con hasta cuatro ministros en menos de cuatro años. Todo indica que terminará su gobierno sin ninguno de sus ministros iniciales.
Y hablando del tema, y pensando en el tuit de abajo con la clasificación por universidades de pregrado de los miembros del Banco, esta tiene imprecisiones que vale la pena corregir para ver mejor la foto. Olga Lucía Acosta es egresada de la Universidad Nacional de Colombia, al igual que Juan José Echavarría. Y Fernando Tenjo, César Giraldo y Salomón Kalmanovitz no son egresados de la Nacional, pero fueron profesores de Economía allí durante buena parte de su vida. José Antonio Ocampo fue profesor tanto en la Nacional como en los Andes en distintos momentos de su carrera.
Para ver de manera más amplia los temas de técnica y representación en los altos cargos públicos en Colombia , les recomiendo nuestro documento de trabajo con @doblementecono1 @PilarTorresAlv y @CataRodM. Mostramos que, para llegar al alto gobierno en Colombia, típicamente hay que ser hombre, javeriano o uniandino, en menor medida de la Nacional, bogotano o paisa, haber estudiado en universidades privadas de Bogotá y tener posgrados en el exterior. Lo pueden consultar aquí: gobierno.uniandes.edu.co/documento-de-t…
Pronto lo actualizaremos con los datos del gobierno de Petro.