José Miguel Farías@Jmfariasu
Si lo pensamos bien, Venezuela lleva más de dos siglos construyendo una nación que todavía no termina de cuajar. Y ojo, que esto no es un juicio pesimista, es simplemente una descripción histórica. Carrera Damas lo llamó "sociedad implantada", una sociedad trasplantada desde afuera que nunca generó desde adentro los factores para sostenerse sola. El problema no fue la geografía ni la raza ni la mala suerte. Fue que las élites que tomaron el poder en 1830 heredaron una estructura colonial y la llamaron república sin cambiarle el fondo. Dos siglos después, parece mentira, seguimos discutiendo las mismas preguntas: quién manda, para quién, y con qué reglas.