Estoy entre la espada y la pared, amando a los dos a la misma vez. No sé qué es lo que quiero ni debo hacer, porque yo estoy viviendo un amor de tres...
¿Cómo le digo? Que no siento nada cuando me acaricia, que ya no disfruto como antes su risa, que quiero escaparme, que siento ahogarme... ¿cómo le digo?
Antes de ti, mi compañía era la soledad. No era feliz, yo no sabía que quería encontrar. Y ahora si tú no estás conmigo no sueño, no siento, no vivo, no respiro...
Fue maravilloso haber compartido esta noche en Coyhaique, en el corazón de la Patagonia chilena. Gracias por recibirnos con los brazos abiertos, por el cariño y por la emoción compartida.
Esta es la historia real de una mujer que conocimos, que enloqueció por amor y que tomó la peor de las decisiones. A veces la realidad da más argumentos que la fantasía para componer. Con ustedes, "la dueña de la noche"