Jairo
46.8K posts

Jairo
@ReloadedJairo
Asturiano, panadeiro y medio imbécil Quería ser carpinteiro pero acabé de cibersegurata


que coño es un mirinda

"A Child Was Born", 1977. Photograph: Sergey Vasilyev

@errordesconocid Los chavales no se sacan el carnet porque son pobres, claro. O igual es que los que viven en ciudades, que son la mayoría, no tienen la necesidad de sacarlo (mi caso). Lo de la conciencia ecológica lo sacas por la cara.



Sin menospreciar el valor de la conflictividad en las condiciones laborales, lo que se pretende hacer ver aquí como singularidad étnica, no tiene nada de étnico ni de particular. Asturias tuvo un conato de revolución obrera en 1934, en la cuenca minera más conflictiva de Europa durante décadas y los sindicatos más duros de España. La conflictividad asturiana era legendaria. Desapareció la minería, cerró la siderurgia, cerraron los astilleros, y la conflictividad se evaporó. No porque los asturianos se volvieran dóciles, sino porque desapareció el tejido industrial que la generaba, con un perfil de obrero concreto. El País Vasco conserva todavía industria pesada: siderurgia, máquina-herramienta, automoción. Las fábricas concentran trabajadores, los trabajadores se organizan, los sindicatos convocan huelgas. En una economía de servicios con contratos precarios y trabajadores atomizados la huelga no funciona porque no hay masa crítica en un mismo centro de trabajo. Un camarero temporal no convoca una huelga, un operario de fundición con veinte años de antigüedad y sección sindical en la fábrica sí. El País Vasco tiene más huelgas porque tiene más fábricas, no porque tenga más carácter. Y yo l caso de Asturias lo demuestra, misma gente, distintas condiciones materiales, resultados opuestos. Atribuirlo a una esencia vasca especial es confundir sociología laboral con identidad nacional para arrimar el ascua a su sardina, sin negar que las expresiones culturales locales puedan influir en cómo se expresa el fenómeno, pero no en su esencia.





No sois capaces de entender, ni entenderéis jamás que si en Euskal Herria tenemos mejores condiciones laborales que en el resto del Estado es precisamente gracias a nuestra conflictividad laboral. Nadie nos ha regalado nada.


