
Serranía Celtibérica_Asociación
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Serranía Celtibérica_Asociación
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Asociación para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica. Evitemos la extinción de un Patrimonio de la Humanidad


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El Gobierno lanza consultas para la regularización de las zonas de aceleración de renovables en España. f.mtr.cool/nnkekvaeeq










¿Cuál es el problema de las pensiones contributivas en el País Vasco y su sistema de concierto? 1. El sistema de Seguridad Social de reparto, creado en 1963, implicaba una tasa interna de retorno excesiva. El problema existía ya en 1963, con los parámetros demográficos y económicos de la época. 2. Una tasa interna de retorno excesiva quiere decir, en un sistema de reparto, que el valor presente descontado de las prestaciones futuras es superior al valor presente descontado de las cotizaciones sociales, empleando la tasa de descuento que garantiza que el sistema sea sostenible a lo largo del tiempo: la tasa de crecimiento de los ingresos del sistema. 3. Esto implica que los pensionistas contributivos en 2026 están recibiendo una pensión entre un 45% y un 60% más alta de lo que les correspondería actuarialmente. 4. Esta diferencia es particularmente costosa en términos presupuestarios para las pensiones contributivas más altas: un 45% de 45.000 euros (cerca de la pensión bruta anual máxima) es mucho más que un 45% de 20.000 euros. 5. Esto conduce a que el sistema de pensiones contributivo tenga un déficit grave y creciente. 6. Miguel Ángel García, a, que ha sido director general de Ordenación de la Seguridad Social y director del Gabinete Económico Confederal de CC.OO., ha estimado que el déficit de las pensiones contributivas (la diferencia entre los pagos de pensiones contributivas de la Seguridad Social y clases pasivas y las cotizaciones sociales contributivas) fue en 2024, el último año con cifras completas, de 61.140 millones de euros (copio su cuadro con todas las cifras). 7. Estos 61.140 millones de déficit contributivo no incluyen las pensiones no contributivas. Esos pagos van por otro lado. 8. Incluso los complementos a mínimos de las pensiones contributivas representan solo una pequeña parte del déficit contributivo: 7.873 millones. 9. Estos 61.140 millones de euros de déficit contributivo se cubren mediante transferencias del Estado (45.782 millones), otros ingresos menores y deuda (que, en el futuro, se pagará con más transferencias). 10. Es decir, en estos momentos el 30,1% del coste de las pensiones contributivas no se paga con las cotizaciones sociales de la caja única, sino con otros ingresos del Estado, presentes (transferencias) o futuros (deuda). 11. Este porcentaje en el País Vasco es incluso mayor, ya que sus pensiones contributivas son más altas de media (recordemos que el que los sueldos en el País Vasco fueran más altos en el pasado agrava el problema; no es una “deuda histórica” que esten ahora los pensionistas vascos recibiendo, porque la tasa interna de retorno del sistema está por encima de la sostenible) y por su demografía muy desfavorable. 12. Aunque es difícil tener una cifra exacta (por ejemplo, ¿cómo consideramos a los pensionistas que cotizaron parte de su vida en Burgos y parte en Álava?), el déficit del sistema contributivo en el País Vasco es de unos 5.000 millones anuales. 13. Pero aquí está el problema central: las transferencias del Estado que cubren el déficit contributivo se financian exclusivamente con los impuestos recaudados en las 15 comunidades del régimen común. 14. La consecuencia es que un trabajador de Barcelona paga IRPF e IVA para cubrir al menos el 30% de la pensión contributiva de un jubilado de Bilbao. 15. En cambio, el IRPF y el IVA del trabajador de Bilbao se quedan exclusivamente en el País Vasco, salvo el pago del cupo por los servicios comunes del Estado (embajadas, defensa, etc.). 16. Pero este cupo no incluye ni un solo euro del déficit de las pensiones contributivas. 17. Es decir, las 15 comunidades del régimen común transfieren anualmente unos 5.000 millones al País Vasco para cubrir su déficit de pensiones contributivas, sin que este asuma ninguna responsabilidad al respecto. 18. Dado que la cuantía actual del cupo es de unos 1.468 millones, el País Vasco sale a recibir un mínimo de 3.500 millones anuales de renta del resto de España (excepto Navarra). 19. En realidad, la cifra es más bien cercana a los 6.000 millones, porque el ajuste del IVA está mal calculado y el cálculo del cupo es pura contabilidad ficción, pero olvidémonos por un momento de ello. 20. Todas las comunidades del régimen común, excepto Madrid, son más pobres que el País Vasco y, aun así, transfieren renta a este. 21. Esto sí que es una violación del principio de ordinalidad que algunos economistas defienden con tanto énfasis en otras circunstancias. 22. Esto explica por qué el PNV quiere la gestión de los cobros y pagos del sistema de Seguridad Social (por ejemplo, para poder conceder complementos gracias a su financiación extra), pero no romper la caja única de la Seguridad Social (por mucho que sus ponencias programáticas, diseñadas para engañar a militantes ingenuos que no saben contabilidad, digan lo contrario). 23. La situación se irá agravando con los años por la revalorización de las pensiones contributivas y al acelerado declive demográfico del País Vasco. 24. Las excusas esgrimidas por los nacionalistas vascos no tienen sentido contable alguno. 25. Primero, ya he explicado que las pensiones actuales no son consecuencia directa de las cotizaciones sociales pasadas. El sistema se creó de manera insostenible en 1963. 26. Segundo, no hay ajuste alguno por “deuda” o “intereses de la deuda” generados por las transferencias del Estado a las pensiones contributivas en el cálculo del cupo, que, por otra parte, es totalmente opaco. 27. Que los partidos que se denominan de izquierda mantengan la boca absolutamente cerrada sobre este tema es un nivel de hipocresía sideral. 28. Que el PP nunca haya dicho nada al respecto, pese a que Montoro lo entendía perfectamente, demuestra una vez más que el PP solo busca votos para gobernar, no mejorar España. El PP y Montoro permitieron esta tropelía por el plato de lentejas de los votos del PNV en el Congreso de los Diputados (que luego descubrieron que no valían para mucho). 29. Que la mayoría de los “expertos” en financiación autonómica mantengan la boca absolutamente cerrada es asombroso (o quizá simplemente quieren estar a buenas con el poder y que les inviten a seminarios en San Sebastián). 30. Que los medios de comunicación nacionales no expliquen este tema a los ciudadanos es inexcusable.









