
La Ley de Salud Mental no está escrita en piedra y estamos dispuestos a mejorarla, pero el eje debe ser claro: qué queremos modificar y para qué. El Art. 4 fue un hito para la Argentina: permitió que las personas con consumos problemáticos sean tratadas como pacientes en el sistema de salud y no como delincuentes en el sistema judicial. Estamos abiertos al debate pero para eso hace falta diálogo. Lamentablemente, hemos citado al ministro @Mariolugones_ar decenas de veces pero no tuvimos respuesta.

