
Yo pregunté:
"Cuando plantas un árbol, ¿dejas de regarlo porque en tres meses todavía no da sombra?"
Me quedé callado.
Entonces sonó y dijo:
"Hay cosas que crecen tan despacio que, mientras las estás construyendo, parece que no está pasando nada."
"Pero el día que empiezan a dar frutos, todos creen que fue de un día para otro."
Han pasado varios años desde aquella conversación.
Y cada vez que siento que voy demasiado lento, recuerdo algo.
La mayoría abandona no porque no tenga talento.
Abandona porque confunde el silencio del progreso con la ausencia de progreso.
Español








