A pesar del tiempo que llevamos juntos sigo sin asimilar que estoy en una relación estable con la mujer más hermosa, tierna e inteligente que he tenido el placer de conocer. En pocas palabras, con el amor de mi vida.
Ya pasó más de un año desde que mi gato se fue para no volver, aún así, cada que me cruzo con un gato negro lo llamo por su nombre para estar seguro de que no es él.