LonelyLolo
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“Mientras ha habido mucha crítica hacia la “manosfera” y su difusión de misoginia entre los chicos, comunidades online análogas centradas en las mujeres -la “femosfera”- también prosperan. Las influencers de la femosfera animan a las mujeres a ser calculadoras en sus interacciones con los hombres y a usarlos por su dinero, de forma similar a como algunos hombres usan a las mujeres para tener sexo. La femósfera es igualmente nociva en su promoción de la misandria entre las chicas, pero ha generado mucha menos preocupación (o ninguna) en comparación.” Debra Soh (neurocientífica especializada en sexo) argumenta en este artículo que, mientras se habla mucho de la “manosfera” y su misoginia, existe un fenómeno paralelo y menos criticado: la radicalización de muchas jóvenes hacia la misandria (odio o fuerte rechazo hacia los hombres) a través de redes sociales y la “femosfera”. Algunos puntos que menciona: -Encuestas recientes muestran que solo el 50% de las mujeres de 18-30 años tienen una visión positiva de los hombres (baja a ~33% en menores de 25). -En cambio, el 72% de los hombres de la misma edad tienen una visión positiva de las mujeres. -Contenido viral en TikTok y redes que generaliza a los hombres como peligrosos, manipuladores o inútiles (ejemplo: la encuesta del “oso o un hombre”). -Influencers que enseñan a las mujeres a ser calculadoras con los hombres y a usarlos (especialmente por dinero). -La educación superior y la cultura pop siguen reforzando la idea de que las mujeres están oprimidas por los hombres, a pesar de que las mujeres superan a los hombres en muchos indicadores educativos. -Esto está creando una brecha política y de confianza cada vez mayor entre jóvenes hombres y mujeres, complicando el dating y las relaciones. Soh concluye que hay que criticar el sexismo venga de donde venga, sin doble rasero, y que tratar a los hombres como enemigos colectivos no ayuda a nadie.



El Papa León XIV contraprograma el relato migracionista e invita a los jóvenes africanos a que permanezcan en su nación. «La tendencia migratoria puede llevar a creer que en otros lugares se puede encontrar un futuro mejor. Es mejor que sirvan a su país».










