Antonio Giraldo@giraldeo
Regalar a la derecha el debate de la redensificación en las ciudades es un error que la izquierda pagará muy caro. Jaume Collboni lo está liderando en Barcelona, y otros alcaldes y alcaldesas progresistas en multitud de ciudades también. La izquierda madrileña debe hacerlo igual.
Porque no es el qué, sino el cómo. Hay un hecho real y es que Madrid, al igual que le pasó hace ya tiempo a Barcelona, agotará su suelo. En esa tesitura… ¿ya no podemos construir más vivienda pública, por ejemplo? ¿Nuestros hijos tendrán que irse a otro municipio?
Claro, podemos tomar la redensificación desde un exclusivo punto de vista neoliberal y decir, pues donde había un edificio de 5 pisos, que sean 10 y de lujo. Con un beneficio exclusivamente privado. ¿Qué ganamos ahí todos? Seguramente nada. Esto es lo que propone el PP en Tetuán. Súmale la carencia de servicios, de movilidad… etc. Súmale también la política de venta de suelo público.
Pero hay otra forma de abordarlo, una progresista. Seguramente no en Tetuán, pero hay muchas zonas en Madrid cuyos vecinos no pueden sufragar la rehabilitación de sus viviendas (que muchas están en muy mal estado) y el ayuntamiento no dispone de recursos suficientes para tal cantidad. Pues podemos decir: oye, si incrementamos un poco la edificabilidad de toda la zona, dejamos que capitales entren para levantar algunos edificios más, o incrementar un par de pisos los existentes… a cambio de que éstos promotores paguen también la rehabilitación de las viviendas o los edificios del total de los vecinos. Y yo, como ayuntamiento, me encargo de incrementar los servicios, el transporte y todo lo que fuera necesario (si es que hace falta) para asumir la nueva densidad. Ganan los vecinos (les rehabilitan su edificio gratis o a muy bajo coste), gana el que los ha rehabilitado, porque tendrán m2 disponibles para lucrarse y compensarlo, (ganando de una forma ética y equilibrada, no como pasa ahora), y gano yo como ayuntamiento pues habré renovado todo un barrio.
Otro ejemplo. Madrid está a la cola de España en número de viviendas públicas por habitante. Tenemos apenas 10.000 y más de 60.000 demandantes. Cuando el suelo se acabe y el PP haya terminado de vender todo el público que queda. ¿Ya está? ¿Lo damos por perdido? ¿Nos dedicamos desde la EMVS solo a comprar casas con el alto precio que tienen? Pues hay otra solución: oye, incrementamos en aquellas zonas donde sea posible un poco la edificabilidad… de modo que le digo a un promotor que iba a levantar un edificio en su parcela privada: te permito levantar 4 pisos más, pero 2 me los vas a dar a mí y me los voy a quedar como vivienda pública. Eso o nada. Construir es mucho más barato que comprar en el mercado. Gana él, y gano yo la tan necesaria vivienda pública. Y no en las afueras, sino que puedo disponer de ella en casi toda la ciudad.
Esta es la idea, evidentemente hay que afinarla. Básicamente se trata de repercutir la plusvalía que genera la densidad en el interés general, no solo en el particular. La redensificación no es de derechas, de derechas son quienes la ejercen hoy en Madrid. Pero hay una forma de ejercerla que es redistributiva y socialdemócrata. Entiendo que el término redensificación suene mal porque en Madrid pasa lo que pasa. Pero hay otra forma de hacer las cosas, de verdad.