
"Sionista" se ha convertido en el insulto favorito de la nueva izquierda antisemita. Lo usan como si fuera una acusación. Como si defender la existencia de un Estado judío fuera algo de lo que avergonzarse. Conviene recordar qué significa realmente: el sionismo es simplemente la creencia de que el pueblo judío tiene derecho a una patria. Nada más. Se puede ser sionista siendo cristiano, musulmán, ateo o agnóstico. Se puede ser sionista sin haber pisado Israel en la vida. Cuando alguien usa "sionista" como insulto, no está criticando una política. Está negando un derecho. Y negar el derecho de un pueblo a existir tiene un nombre que la historia ya conoce bien. outono.net/elentir/2026/0…

























