WilliamsATH 🦁❤️
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El caso César Palacios, háganme caso en lo que os voy a decir. Su padre tiene y tuvo la ilusión de que su hijo pudiese jugar algún día en el ATHLETIC. Que hay fuera de la filosofía si tú padre le hace ilusión eso y estás registrado en Pamplona?

🚨🚨 El Athletic sigue de cerca a CÉSAR PALACIOS, canterano del Real Madrid, a quien ya quiso en 2020. Nacido en Soria por una casualidad, pero registrado en Pamplona. La negociación con el club blanco por el futbolista sería dura. [@jortizdelazcano, @elcorreo_com]

Dos de los tres mejores deportistas de la historia de nuestro país. El tercero es evidente.

⚡ Iñaki Williams, león más rápido del mes de abril. 33,42 km/h 🆚 @Osasuna @digimobil_es I #AthleticClub 🦁

50 yaşındaki adamın 3 ayda yaşadığı değişim.

Fernando Llorente in the 2012 semi-finals 🔴⚪ #UEL | @AthleticClub

Que no lo lea @migquintana

No termino de entender por qué se cambia la camiseta para ponerse el delantal

Te encuentras con tu yo de 16 años, te permiten 3 palabras. ¿Qué le dirás?

por qué los españoles pronuncian el inglés TAN mal

Vas al banco. Firmas la hipoteca de 30 años. Pones 20.000€ de entrada que te costó sangre. Te vas un fin de semana. Vuelves. Cerradura cambiada. Nadie abre. Tú sigues pagando la letra. El que está dentro no. Eso sí es real.

La nueva Torre de Babel: cómo la traducción automática está volviendo mierda la hegemonía cultural anglosajona (y los rusos están bailando como cosacos encima de los escombros) El 7 de abril de 2026, Nikita Bier, el jefe de producto de X, soltó la bomba sin que casi nadie se enterara del todo: «Estamos metiendo traducción automática a saco en todo el mundo para que cualquier post en cualquier idioma llegue a todo quisqui».Lo que parecía una chorrada técnica es un terremoto de 8 en la escala esa. Hasta ahora, para que te escucharan en las redes globalmemte tenías que hablar inglés como un lord o como mínimo chapurrearlo con soltura. Si no, te quedabas en la grada mirando cómo los guiris montaban el circo. Opinión global = inglés o nada. Ahora Grok te traduce cada tuit al idioma que hablas tú. De repente ya no hay barrera. Todo el mundo habla en su lengua y todo el mundo entiende al resto. Es la Torre de Babel pero en versión 2.0: cada uno en su idioma, todos enterándose de todo y el jaleo que se ha montado es épic.. Lo que está pasando estos días en X es la prueba del nueve de algo que a los anglosajones-sionistas les escuece reconocer: su famosa hegemonía cultural no venía de que sus ideas fueran la hostia, sino de que los demás no podíamos ni abrir la boca. Durante décadas la conversación mundial la controlaban cuatro países que casualmente hablaban la lengua del imperio. No es que sus chistes fueran más graciosos ni sus análisis más incisivos; es que eran los únicos que podían hablar. El resto consumíamos como borregos.La traducción automática ha reventado ese chiringuito. Ahora un chiste coreano compite de tú a tú con uno en inglés. Un hilo político escrito en árabe se hace viral sin que ningún medio yanqui lo “descubra” y lo traduzca a su gusto. Se acabó el monopolio. Democratización a la fuerza del mercado de las ideas y los que más lloran son los que antes tenían la fábrica entera.El humor es el mejor ejemplo. Los anglosajones habían impuesto su estilo de risa: el self-deprecating, ese rollo de “ay qué torpe soy, perdonadme por existir”. Humor de sitcom de los noventa, de monólogos de open mic y de influencers que se caen y piden disculpas. Un humor blandito, sieso, políticamente correcto, que no ofende a nadie y por eso mismo aburre como una ostra en cuanto lo comparas con lo que hay fuera. Porque fuera hay de todo: por ejemplo los rusos con un sarcasmo tan negro que debería llevar advertencia de “no apto para nenazas", los chinos (cuando les dejan) con un humor absurdo que le da mil vueltas al Monty Python. Antes esos estilos estaban encerrados en su idioma. Ahora compiten en el mismo patio. Y el humorcito autodespreciativo anglosajón está quedando en evidencia: un humor de parvulario, soso, inofensivo y sin media hostia. No puede con la mala leche ibérica, el cinismo ruso ni el sarcasmo porteño. Y aquí viene lo bueno: los rusos están arrasando en X con la traducción automática. ¿Por qué? Porque su estilo pega de puta madre en este nuevo circo. Tienen un humor borde, denso, negro, cínico y sin pedir perdón. Justo lo contrario del “ay pobrecito yo”. Es más fuerte, más memorable y más compartible. Además, mientras Occidente se ha metido en una jaula de corrección política donde casi no se puede decir ni “buenos días”, los rusos siguen con la lengua suelta y eso, para muchos, es como un soplo de aire fresco. Tienen también esa costumbre rusa de meter ideas gordas en frases cortas pero cargadas, algo que en X es oro puro. Y encima llevan años curtidos en la guerra informativa de Ucrania: cada post es un misil, cada comentario una trinchera. Esa experiencia les ha dejado el dedo muy fino para hacer contenido que engancha.La traducción automática les ha puesto altavoces gigantes. Antes un ruso solo hablaba a rusos. Ahora Grok lo traduce al español, al inglés, al francés, al árabe… y en minutos su sarcasmo está en el móvil de un madrileño, de un mexicano o de un alemán. Están entrando en todas las casas sin pedir permiso.Mientras tanto, los anglosajones, acostumbrados a ser los reyes del mambo, no tienen ni músculo ni estilo para competir en un patio de verdad global. Su humor y su forma de hablar estaban hechos para consumo interno y no escalan cuando hay competencia de verdad. Los rusos, que nunca controlaron el cotarro, han desarrollado un estilo más bruto, más directo y más pegajoso. Ahora que les han abierto las puertas, están arramplando con todo.Esto no es solo una movida de redes. Es un cambio brutal en el poder blando. Antes ese poder lo manejaban Hollywood, la BBC y The New York Times. Ahora lo manejan los algoritmos. Y la traducción automática está volviendo a barajar las cartas. Antes, para que una idea rusa llegara al gran público tenía que pasar por el filtro de un medio occidental: lo suavizaban, lo retorcían o directamente lo censuraban. Ahora llega directa al feed de cualquiera, sin porteros, sin censores y sin que nadie decida si “merece” ser visto. La paradoja es cojonuda: el que nunca tuvo la hegemonía ahora tiene ventaja. No tiene que defender nada, no tiene que ser “responsable”, no tiene que mantener apariencias. Puede ser bruto, osado y cabrón sin complejos. Mientras los anglosajones se ahogan en crisis de identidad y autocensura, los rusos simplemente son rusos. Y resulta que eso es lo que la gente quiere ver ahora. Ojo, que no todo es de color de rosa. La traducción automática no es neutral del todo: las IAs están entrenadas con mogollón de datos occidentales y eso mete sus sesgos por la puerta de atrás. El poder no ha desaparecido, solo se ha mudado de las redacciones a los algoritmos. La verdadera movida multilateral vendrá cuando tengamos traductores entrenados de verdad con todo el mundo, no solo con lo que sale de California y Londres. Pero mientras tanto, la ironía es impagable. Los anglosajones crearon las redes sociales y la conectividad global pensando que así sus valores, su humor y su forma de vivir se extenderían por todo el planeta.Y se han extendido… pero al revés. La conectividad ha funcionado, sí, pero no para coronar su humor de falsa modestia, sino para dejarlo en pelotas: un producto local, de nicho y bastante soso que solo mandaba porque los demás no podían ni entrar en la tienda. Ahora las puertas están de par en par. Y los rusos están entrando con el carro hasta arriba de sarcasmo, mala hostia y chistes que no piden perdón a nadie. El público, que hasta ahora solo conocía las sitcoms yanquis, está flipando con lo que hay fuera.La nueva Torre de Babel no es caos. Es libertad. Y los que más rabia les da son los que antes tenían el micro solo para ellos.


