En un tiempo donde la ansiedad, la depresión, el rechazo y la inseguridad tratan de apagar la luz que hay en nosotros. Que es la luz de Jesús. No permitas que las etiquetas del mundo definan tu identidad.
Haz de éste, un día de gratitud, de adoración y de alabanza a Dios por su amor infinito. Sabiendo que fuisteis rescatados… no con cosas corruptibles… sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.
El mundo te empuja a medir tu vida por lo que ves, por lo que otros dicen o por lo que tus fuerzas alcanzan. Pero Dios no se mueve por apariencias, ni por lógica humana. Él obra en lo secreto, en lo profundo, en lo que aún no se ve.
No permitas que la presencia de una tormenta te haga dudar de la presencia de Dios, tu tiempo viene, Dios no ha olvidado lo que te prometió, tus errores no han cancelado tu destino, así que disfruta cada día, porque pronto llorarás pero de alegría al ver lo que Dios hará contigo.