Déjate llevar por quien te haga reír cuando estés triste, por quien acuda a ti cuando tengas problemas y por quien te felicite cuando te vaya bien la vida.
No te equivocarás.
La historia que te une a una persona para siempre es la que escribe cada día, con momentos compartidos de penas y alegrías, méritos y besos.
Muchos besos.
Es algo más que físico.
Es algo, que no se cambia por nada.