Volvió a ser Abril, pero esta vez ya no estoy intentando comprender el porqué de ciertas cosas. Solté a quien nunca me eligió; ya no tengo el corazón roto. Ahora me rodeo de personas bonitas, y quienes no me sumaban, ya no están. Quizá no todo esté bien, pero sí mejor que antes.
No dejes que un mal momento te haga creer que es una mala vida. Hay días pesados, situaciones difíciles y etapas que cuestan, pero nada de eso define todo lo que eres ni todo lo que viene. Respira, sigue, esto también pasa.
La diferencia entre enojarme y decepcionarme es clara: el enojo pasa, pero la decepción se queda, y cuando se cruza esa línea ya nada vuelve a ser igual.
Todo parece urgente e importante hasta que te enfermas; ahí entiendes que sin salud no hay nada más. Sea cual sea tu situación hoy, cuidarte no es opcional, es prioridad.
Deseo que puedas ser libre, que te sientas segura sola o acompañada, que puedas recorrer las calles sin miedo cada vez que salgas y que vuelvas siempre sana y salva a tu casa. 💜
8M.