En la provincia de Santa Fe, Argentina, ocurrió un hecho macabro que debería estar en el centro del debate público en toda la región.
Una joven de 16 años grabó un video de contenido sexual junto a seis adolescentes de entre 14 y 16 años. El material se viralizó rápidamente en su comunidad, y ella acusó a su novio, Jeremías Monzón, de 15 años, de haber sido quien lo difundió.
Lo citó a un lugar apartado. Jeremías acudió voluntariamente, sin imaginar que sería emboscado por dos de los muchachos involucrados, ambos de apenas 14 años. Allí lo atacaron brutalmente mientras la joven registraba la escena entre risas. En la grabación incluso se escucha una frase escalofriante: “ya córtenle el cuello”.
Los videos tienen un nivel de violencia que resulta imposible de compartir; son simplemente insoportables.
El punto crítico es que en Argentina la edad de imputabilidad es de 16 años. Por eso, estos tres responsables —a pesar de la gravedad del crimen— siguen en libertad.
Hace unos días publiqué precisamente sobre la necesidad de discutir seriamente la baja de la edad de imputabilidad, y este caso vuelve a poner el tema sobre la mesa con una crudeza que no se puede ignorar.
@jorgegogdl Pero esos cuartos los dieron en el sexenio de peña nieto 🤡 , osea no defiendo a la otra pinche corrupta , pero si , fueron de peña nieto jajaja