W i l i@wiliamconunaele
Yo hasta fui libertario, pero me hice consciente, dejé de creer en propaganda basura disfrazada de filosofía y objetivismo (yo sí leí, no me eduqué con tiktoks y tuits), dejé de idolatrar el laissez faire y las marranadas de la escuela de Chicago.
Un día, me di cuenta que la mayoría en este país somos (y siempre vamos a ser) clase obrera, trabajadores y enemigos de la élite. Los ricos (los de a de veras, no los que tiene un changarro donde no les alcanza para pagar nómina y proveedores, peor los que se creen ricos por tener tarjetas de crédito y iPhones) ya están cabales y no tienen ninguna intención de renunciar a sus privilegios.
Cuando te das cuenta de la precariedad y el estado intencional de abuso hacia la clase trabajadora, cuando te das cuenta del desprecio al intelectualismo, la academia y la ciencia, cuando ves a gente que trabaja incansablemente y a doble turno para no morir de hambre y no logra salir de la pobreza, cuando ves a todo el sistema diseñado para hacer más pobres a los pobres, entonces ahí sí te radicalizas.
No intenten engañar con esa mamada que no hay lados, que no hay ideología y que "solo quieren trabajar", trabajar podemos todos y hay gente que lo hace veinte veces mejor que nosotros. No crean que posicionarse en un punto equidistante los va a dejar como inmaculados, acá todos tenemos parte.
Decir "yo no creo en lados" es posicionarse en el lado más poderoso, que hoy está muy claro cuál es.
Dejen de hablar pendejadas y asuman su responsabilidad intelectual.