95% del pueblo argentino está feliz y celebra. Para el 5% de los marginales que buscan la derrota, la humillación y el fracaso del país, sigan operando pero les salió mal y les va a seguir saliendo mal el operativo. Revienten de odio si gustan, para nosotros la bandera bien alta.
Los malos somos siempre nosotros. Si los holandeses hablan antes, es confianza. Si los brasileños se bordan la estrella, es esencia. Si nosotros respondemos, somos soberbios. Siempre la doble vara. Argentina contra todos. Como nos enseñó el Diego, vamos de nuevo.