
Ane
679 posts




Ni con recoger fresa. Ni con ser camarera de hotel. Ni con cuidar a vuestros ancianos. Pero no pedimos la abolición de esos trabajos, sino que los puedan ejercer con derechos. Como las putas a vosotras no os sirven, queréis prohibirles ejercer para explotarlas en vuestras casas.

Sólo el 25% de los menores de 20 años se considera feminista. Efecto directo y previsible de la "educación con perspectiva de género".

Sólo el 25% de los menores de 20 años se considera feminista. Efecto directo y previsible de la "educación con perspectiva de género".


Se ha puesto tan de moda negar que la clase media haya existido alguna vez que veo a gente sorprendida –sorprendida– por el hecho de que mis padres guardia civil y limpiadora/vendedora de seguros sean definidos por mí como "clase media", habiendo tenido dos hijas, coches, que nos hayan proporcionado oportunidades a ambas, costeado alguna semana de vacaciones en un destino modesto... –nada faltaba, pero nada nunca nos sobraba– que hayamos vivido en una VPO, que fue el mayor símbolo de la clase media en España. Sí, hubo una época no tan remota donde la gente podía vivir con su salario, tener alguna propiedad, o soñar con que sus descendientes fueran a más. Suena revolucionario, entiendo que hoy en día es algo anómalo hablar de esto –hay quien cree que pensar así son cosas de streamer huido a Andorra, o de cryptobro–, pero no nos hagamos trampas al solitario: prosperar mediante el propio trabajo fue siempre el sueño de la clase media aspiracional. Me pregunto si eso quiere decir que, a su juicio, la juventud actual está en la pobreza, que la ciudadanía generalmente en España está hundida económicamente, porque muchísima gente no puede hacer ya nada de eso. Igual es hasta una revelación sobrevenida a la que han llegado. Dirán que éramos clase obrera, y no señor. Éramos clase media aspiracional. Muy humildes, pero con la percepción de que había un ascensor social en el que mis padres creían, servicios de un Estado del Bienestar que garantizaba poder progresar, sentimiento de esfuerzo que valía la pena –"estudia, trabaja, y podrás ser dueña de tu vida"–. A todos nos criaron así en los 90. Casi nada de eso se da hoy en España. De todo ello hablo en LOS HIJOS DE LOS BOOMERS, mi nuevo libro, que hoy se publica. amazon.es/Los-hijos-los-…


‘Ícaro’, el documental de Filmin, és un elogi desvergonyit de la Policia Nacional, per Tomàs Delclós: elpais.com/quadern/cinema…










