Mi abuelo murió solo. Mis tíos nunca lo visitaron porque "olía a viejo", pero hoy llegaron todos a la lectura del testamento con cara de tristeza. El abogado leyó: "Toda mi fortuna está escondida en la pared de la cocina de mi casa".
Mis tíos corrieron con mazos y destruyeron la casa entera buscando el dinero. No encontraron nada. Yo tengo el dinero; el abuelo me lo dio en efectivo hace un mes porque fui el único que lo cuidó. La nota del testamento era una trampa para que destruyeran la única herencia que les quedaba: la propiedad.
¿Soy un monstruo por verlos destruir su propio patrimonio mientras yo tengo el millón en mi cuenta?