Me resulta imposible contener mis celos. Me niego a compartir; necesito ser su prioridad absoluta, el único refugio donde encuentre paz y la única presencia que de verdad anhele a su lado.
Tanto apremio y obstinación por entablar un rol, solo para constatar que adolecen de la más absoluta insipidez. Su prosa es estéril, incapaz de dinamizar la trama o propiciar el más mínimo progreso. Mejor no pidan nada, carajo.